• En México, sólo el 31% de los menores de seis meses son alimentados con leche materna exclusiva – cifra menor al promedio mundial de 41% y muy alejada de las de otros países latinoamericanos como Perú (64.2%) o Bolivia (58.3%).

Ciudad de México, 3 de agosto de 2019 – El sábado 3 de agosto de 2019 se llevó a cabo La 8ª Fiesta Mexicana de la Lactancia en el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna realizada del 1 al 7 de agosto anualmente para destacar los impactos positivos de esta práctica en la salud y el desarrollo integral de la infancia, así como el bienestar de las madres, las familias y la sociedad.

La octava edición se llevó en el Jardín Botánico del Bosque de Chapultepec, como ya es tradición, convocada por la Asociación de Consultores Certificados en Lactancia Materna (ACCLAM), la Asociación Pro Lactancia Materna (APROLAM), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Instituto Nacional de Perinatología (INPER) y Un Kilo de Ayuda, entre otras organizaciones líderes en la promoción de la lactancia materna en el país.

Este año, en el marco del 30 aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño, es central replantear los esfuerzos y la acción coordinada para hacer de la lactancia una práctica sostenible en México que le asegure a cada niño y niña la mejor alimentación desde el inicio de su vida.

“La leche materna es sin duda el mejor alimento que un bebé puede recibir al ser fuente de nutrientes que fortalecen su sistema inmunológico y digestivo. Las virtudes de la leche materna no sólo son valiosas durante los primeros años, sino que también ayudan a la salud en el largo plazo, pues disminuyen las probabilidades de sufrir enfermedades no transmisibles, tales como diabetes, colesterol elevado, diferentes tipos de cáncer y obesidad”, explicó Catalina Gómez, Jefa de Política Social de UNICEF México, en el evento.

En México, durante sus primeros seis meses de vida, sólo el 31% de los bebés reciben lactancia materna exclusiva (ENIM 2015). Esto significa que sólo 3 de 7 niños están siendo nutridos únicamente con leche materna y el resto están recibiendo otro tipo de alimentos, lo cual dista de ser lo óptimo, según las prácticas promovidas por la Organización Mundial de la Salud.

A nivel mundial esta cifra se eleva al 41%, si bien hay países donde la lactancia materna exclusiva está más difundida. Entre los de América Latina y el Caribe, la tasa en Perú es del 64.2%, en Bolivia del 58.3%, Guatemala del 53.2% y en Brasil del 38.2%. (El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo, según datos nacionales, FAO, 2019).

La lactancia materna conlleva beneficios también para las mamás. Las mujeres que amamantan a sus bebés tienen menos probabilidades de sufrir diabetes, cáncer de mama u ovario y depresión postparto, además de experimentar un fuerte sentimiento de bienestar.

“Hay un aspecto muy importante: la lactancia materna contribuye a fortalecer el vínculo entre la madre y el bebé. El proceso de lactancia es un proceso de amor y unión que debe ser valorado y apoyado por todos los miembros del hogar”, puntualizó Catalina Gómez.

El lema de la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2019 es “Empoderémonos ¡Hagamos posible la lactancia materna! Con este mensaje, UNICEF hace un llamado al gobierno, al sector empresarial y a la sociedad mexicana en general para impulsar:

  • la ampliación de políticas y leyes de protección parental. Por ejemplo, la licencia de maternidad en México es de 12 semanas, lo cual está muy por debajo de las 18 semanas recomendadas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT);
  • la mejora de las condiciones del lugar de trabajo para que faciliten la lactancia materna, por ejemplo, mediante horarios flexibles y espacios adecuados de lactancia y/o extracción de leche, y
  • la promoción de actitudes positivas que protejan la lactancia materna, la valoren, la respeten y dejen de percibirla como una práctica que debe esconderse.

Aunque se tiende a pensar que la lactancia materna es responsabilidad exclusiva de las madres, el apoyo de los padres, familiares, colegas y de la sociedad en general ayuda a aumentarla.

“México debe seguir sumando esfuerzos para incrementar los índices de lactancia materna, ya que sólo como sociedad lograremos que muchos más niños y niñas se alimenten bien desde el inicio de sus vidas para que tengan las mejores defensas, crezcan de manera saludable y puedan desarrollar todo su potencial”, precisó la Jefa de Política Social de UNICEF México.