Autor: Víctor Hugo Hernández Cedillo.

Quizá para ustedes solo sea algo tangible, pero como para nosotros no lo es. Decidimos adoptarlo casi como un estilo de vida, es por eso que nos atrevemos a levantar la voz mediante esta carta.

Nosotros desde hace muchos años seguimos y vivimos para este Club, hemos apoyado incondicionalmente dando lo mejor de cada uno para que este equipo sienta el cariño de sus seguidores, tratando así, de dejar el corazón en la tribuna para alentar: Recibimientos, decoraciones, ambiente, música, color y viajes a todos los lugares donde el Guadalajara se pare; de los cuales siempre son pagados con nuestro dinero. Tifos, banderas enormes, instrumentos de banda, logística para programar todo, y muchas otras cosas más que están por demás mencionar, pero de las cuales, las hacemos de todo corazón y por amor a nuestro club.

Ustedes pueden saber bien de dónde vienen y por qué están ahí: no olviden el esfuerzo que les costó a los grandes Campeonísimos llevar al Guadalajara de donde nunca debió bajar. Tal vez ustedes no sientan los colores, tal vez sí, no lo sé. Pero lo que sí sé, es que, para un buen empresario la mejor forma de conseguir ganancias es invertir. Si eres un técnico con ganas de sobresalir y tener un nombre dentro de la institución, debes saber cuál es el mejor cuadro titular para jugar los partidos, no llegar para hacer experimentos. A los jugadores, ustedes decidieron jugar al fútbol, quizá el destino los arrojó hasta este hermoso Club, deberían aprovecharlo, porque no por nada algunos de ustedes también dejan a sus familias, a sus amigos, y muchas otras cosas que la vida les quita y que solo se las da el fútbol. Así como nosotros tratamos de entenderlos a ustedes, queremos que ustedes nos comprendan un poco. Solo pedimos que salgan a la cancha a matarse futbolísticamente por la camiseta, a dejar el corazón por la banda y en el área, a dejarlo todo por los colores. No les pedimos imposibles, sabemos que a eso se dedican todo el día. Háganlo por la afición Rojiblanca que apuesto si tuvieran la oportunidad de bajar a la cancha a jugar, defenderían al Club con el corazón, tal como lo hacen en las gradas.

Nosotros hemos dejado familias por ir a apoyarlos, a veces descuidando los empleos o pidiendo permisos, noches incomodas viajando, alimentos a deshoras, cosas que quizá algunas personas no comprenderán el sentido de esta pasión y que se transforma tal vez en una locura incondicional. Lo curioso o lo malo de todo esto, es que a veces ese amor incondicional lo puedan mal interpretar y se pueda pensar que toda la afición, reconocida por su nobleza, no pueda tener voz y exigir. Algo en lo que deben de estar conscientes, es que al Guadalajara lo hace grande su gente y cada logro, nos hace sentir felices por ser partícipes.

Ustedes al salir a la cancha, les pedimos que porten orgullosamente la Rojiblanca, que no le tengan respeto al rival, que su hambre de ganar dé miedo a todos los que enfrenten. Tienen las mismas partes del cuerpo que los extranjeros, exigimos que lo usen todo para darle alegrías a esta enorme afición que sabe lo que representa Chivas. Ganar ambos clásicos para nosotros, es una alegría que nos acerca a una probable calificación. Les pedimos que jueguen cada partido a morir, que peleen cada balón como si fuera el último que van a tocar. Den la vida por este Club, aunque solo sea por un dato más en su currículum futbolístico.

Nosotros como siempre, nunca bajaremos los brazos, no apagaremos la pasión, no callaremos los cantos, nunca nos opacaremos ante la actual problemática del descenso, pero a su vez, no dejaremos de exigirles dignidad y respeto. No lograremos nada sin fe, sin entusiasmo y nunca se fracasará hasta que se deje de intentarlo. Piensen en lo inmortales que pueden llegar a ser. Nosotros, pese a la soberbia que algunos tengamos, no buscamos honores. Reflexionen esto y piensen en los que estuvimos, estamos y estaremos pese a cualquier circunstancia, sin cobrar un sueldo, solo por amor.

Por respeto a los que ya no están con nosotros, todos desde nuestras trincheras, hagamos bien las cosas por Chivas. Esperemos que esta carta les haya tocado tantito el corazón, y sepan que todos somos parte del Glorioso Club Guadalajara, todos, pero solo al Guadalajara lo salva su gente.

¡Detrás de nosotros, estamos ustedes!