Autor: Víctor Hugo Hernández Cedillo

Con una semana transcurrida desde la tragedia y tras lograr cierta calma en el corazón, me dispongo a escribir unas cuantas líneas, producto del ridículo que hicimos el pasado sábado por la noche frente al archirrival.

Y la clave de todo esto es: ¿Donde está Chivas? Fue lo que pensé al minuto 88 del partido, cayó el 4-1 y no pude evitar las lágrimas de profunda tristeza. No recuerdo haber llorado tan amargamente en mi vida… me parece que no había llorado una derrota desde la semifinal de 2006, pero ésta vez fue diferente, el sábado no era tanto por la derrota (que si, caló mucho), sino más bien por la realidad del equipo. Una realidad sobre la cual quiero compartir mi opinión.

Y es que desquitar mí coraje contra el teclado por el funcionamiento del equipo, la falta de proyecto, el desinterés de los dueños, etc., no tendría sentido (a todo esto ¿quién es el dueño en realidad? ¿aún tiene injerencia Jorge? ¿ya decide Amaury? ¿hay algún tercero metido?). Si desde ahí no hay claridad lo demás está jodido de raíz.

Por eso la pregunta: ¿Donde está Chivas? Estadísticamente hoy: Lugar 17 de la tabla, penúltimo del cociente (¡gracias Veracruz!), 5 torneos sin liguilla. Hasta en el ranking IFFHS somos el lugar 17 de 19 equipos mexicanos. Pero la estadística la sabemos, de eso nos atascan los medios y los rivales, dándose un festín con el rebaño que ha pasado a ser la burla de todos.

Hasta las casas de apuestas nos dan por muertos. Los momios en Caliente después de la expulsión de Briseño se fueron a +25000 si apostabas por el Guadalajara, una locura. El Guadalajara ya no está en el lugar de privilegio en que nos había mantenido el saldo conseguido por el Campeonísimo, se están acabando las reservas de gloria de las arcas del club, y aunque apenas hace dos años campeonamos, la realidad de hoy hace parecer que fue un milagro.

Desde el último título del campeonísimo en 1970 han transcurrido 49 años, casi medio siglo para conseguir apenas 4 títulos. Un título cada 12.5 años. Y aún eso había bastado para mantener mas o menos intacta la grandeza de este glorioso club, pero parece que ya no más, el crédito se agota y no se ve un plan que corrija el rumbo.

Hoy no estamos en riesgo real de descenso por que está Veracruz salvándonos, pero el próximo año no sabemos si estará y sin un cambio real estaremos manchando permanentemente nuestra historia hasta hoy inmaculada. El mayor problema es precisamente dónde estamos parados, nuestra realidad hoy.

Podemos imaginar mucho: Creer que ahora si vienen proyectos serios, que los jugadores entenderán el amor que le tenemos al equipo, que van a vender el equipo… ¿A que le tiras cuando sueñas mexicano? Los jugadores no son aficionados, salvo contadas excepciones, no entienden (ni tienen) el amor al club, eso lo debemos tener claro y no pensar románticamente que se la van a partir por la camiseta o que sienten los colores. Es una utopía. Pero eso si: tienen que ser profesionales.

Hoy vemos a muchos jugadores sin vergüenza deportiva, sin importarles lo que pasa por que al final no corren riesgos. Su quincena está asegurada, su puesto no corre peligro, no hay quien les haga presión detrás. Protegidos por la directiva que los esconde en los malos momentos.

El cuerpo técnico igual, ¿que les importa si los corren con las clausulas de rescisión que tienen? Igual se llevan un dineral. Tomas Boy salía de su último partido protegido con dos tipos del staff del equipo, como si fuera el jefe de estado. La directiva se preocupa más por que no se hable mal del equipo que por armar un proyecto serio. Sin que haya necesidad salen a «desmentir» a la prensa cuando hay un rumor negativo, como el último comunicado del tema Carlos Hurtado. Frases motivacionales, ambiente artificial…

Como si por tapar lo que se habla (que ni siquiera lo logran) el equipo ya fuera un éxito. Han convertido el equipo en algo artificial, lo importante es tener una buena imagen aunque el producto sea una mierda. ¿El equipo va mal? No importa hay que apoyar por que «no es amor, es chivas».

Y no basta ser Chivas, somos «Re Chivas»… Hay que ser el +Rojiblanco, etc. La parte negativa más importante a corregir es lo deportivo, y eso no lo pueden tapar con imágenes motivacionales ni campañas en redes, todos vemos el puto ridículo que hacemos en todas las canchas. Y por último: Los dueños. No importa si es Jorge o Amaury (o alguien más), tienen en el negocio perfecto: Una mina de oro que no deja de producir por que lucran con un amor tan sincero y tan puro como pocos: el de un aficionado con su club.

Saben que no dejaremos de amar a Chivas. A ellos no les importa el equipo, no les importa ser la burla y no les importa que seamos de los últimos lugares. Mientras los ingresos no paren a ellos no les mueve nada. Obviamente no van a vender, un negocio que sin invertir te sigue dando es como ganar la lotería cada mes. Y así será, podemos anhelar muchas cosas pero mientras no se les haga sentir fuerte el malestar de la afición no va a pasar nada. Lo ideal sería pegarles en el bolsillo, pero no es la única forma.

El problema es que en redes todos se quejan pero en el mundo real nadie hace nada. Imaginen ir a recibir al equipo al aeropuerto como siempre se hace: miles de aficionados, que se desborde… Todos con la rojiblanca pero en total silencio, haciéndoles pasillo pero de espaldas. Pacíficamente, sin un solo reclamo airado… ¿No llamaría la atención de los dueños?.

Lo digo como un pequeño ejemplo, tal vez muy tonto. Seguro habrá mucho mejores ideas pero el problema es que no hay comunión en la afición, de nada sirve que sean 50 gatos los que se manifiesten, eso se tapa fácil. Si nos uniéramos como afición otra cosa sería pero como todo lo demás: utopía. En fin, ojalá pudiéramos cambiar algo pero sin unión no podemos lograr nada, ni tener injerencia alguna en la directiva. Somos el equipo más mexicano, imagínense la de ideas que podrían surgir entre la afición, todas las «mexicanadas».

No conquistamos por que no queremos. Y siendo así la realidad, estamos prisioneros de unos dueños que no harán nada mientras no les afecte su bolsillo. Ya lo dijo Amaury: «América está en el negocio del futbol y Chivas en la misión de inspirar a México»… No tiene ni idea de futbol, pero si de negocios… Y esa «misión de inspirar a México» parece significar: Hago pendeja a la afición con frases motivacionales para que no dejen de consumir mi producto. #Raflex