#México, una forma de proteger los derechos de las niñas es la disposición de contraer matrimonio a partir de los 18 años de edad, sin embargo, organizaciones civiles pidieron al Comité de Expertas de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés) reconocer que deben existir excepciones a esta norma.

Este fue un debate que se desató, y no se profundizó, durante el 70 periodo de sesiones del Comité CEDAW, que se realizó en la sede de Naciones Unidas en Ginebra, Suiza, del 2 al 20 de julio, donde algunas organizaciones civiles abogaron por mantener excepciones a la edad para contraer matrimonio mientras que otras aseguraron que esto violaría los derechos de niñas y adolescentes.

Si bien el tema no fue el foco de la evaluación del Noveno informe periódico de México, que se realizó el viernes 6 de julio, en reuniones a puerta cerrada las expertas preguntaron sobre éste, a lo cual respondieron la maestra en Estudios de Género por El Colegio de México, Cynthia Galicia Mendoza y la abogada e integrante del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE), Rebeca Lorea. Ambas con perspectivas distintas.

En el informe que el Estado mexicano presentó ante el organismo internacional se explica que la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, vigente desde 2014, estipula la obligación de establecer 18 años como edad mínima para contraer matrimonio. Además, actualmente 29 entidades federativas han armonizado sus legislaciones, sin ningún tipo de dispensa a esta norma.

Actualmente, según informó la secretaria ejecutiva del Instituto Nacional de las Mujeres, Marcela Eternod a las expertas, sólo Baja California, Querétaro y Sonora mantienen dispensas a esta disposición.

En este contexto las organizaciones GIRE, Fundación Mexicana para la Planeación Familiar, Internacional Planned Parenthood Federation Western Hemisphere Region y Data Cívica presentaron un informe alterno donde expusieron que la prohibición absoluta del matrimonio adolescente no aborda los problemas que se buscan resolver y coloca a esta población en una situación peor que si les permitiera casarse.

Para estas agrupaciones, según la información pública que presentaron, si bien es positivo que los Códigos Civiles estatales establezcan los 18 años como edad mínima para contraer matrimonio, la posibilidad de excepciones debe ser reconocida y mantenida (en los estados donde todavía se consideran), con el fin de garantizar los derechos de las adolescentes.