ARRASTRAR EL LÁPIZ

ARRASTRAR EL LÁPIZ

ARENA SUELTA

POR TAYDE GONZÁLEZ ARIAS

En la comunicación muchas son las formas, las maneras de hacernos entender y ser precisos en lo que queremos dar a saber, se dice que el habla es el instrumento por excelencia, y aunque con los dedos, las manos y los gestos también comunícanos, lo cierto es que hay una manera casi exquisita de quitar y poner en letras, de tal suerte que seamos concisos y atinados en los diversos temas que queramos tratar, se llama la escritura.

Escribir representa la opción por excelencia para expresar a conciencia lo se desea decir, se comunica escribiendo, arrastrando el lápiz como se dice cuentas leyendas, mitos; fantasías y realidades y también uniendo letras se crean leyes e historias de novelas. Cualquiera que sea el tema que usted quiera expresar teniendo un grafito a la mano lo podrá hacer, cuide, sin embargo, que no es lo mismo hablar que escribir, debido a que lo que escriba debe ser mucho más corto, claro y sin rodeo.

Muchos anhelamos ser grandes escritores, y no se pierde nada con querer serlo aunque primero habremos de leer a los que escribieron, que al parecer hace algunos años lo hacían tan bien que formaban textos selectos a pesar que a algunos de ellos ni siquiera se les permitía hacerlo. De ellos encontramos bellas obras que relatan la vida en las

Impresión de lonas
Lonas impresas en Zitácuaro.

montañas, romances interminables y amor entre enfermedades, también nos han dado con fina calidad, ramos de sensualidad como para preparar chocolate, crónicas de muertes anticipadas y hasta biografías de vidas ejemplares.

Podrá pensar en ¿Cómo comenzar a escribir? Y le diría que solo tome papel y lápiz y lo comience a hacer sin el apuro del qué dirán, sin la atadura del sí está bien o mal, solo hágalo, solo sea usted y el escrito. Nuestras letras (cada una de ellas) tiene su propia historia, haga que tenga vida, cómo, escribiendo de lo que quiera hacerlo, sin dolo eso sí, pero hágalo por amor a la mujer o al hombre que aún vive en su corazón, o por el dolor que siente de la despedida aquella. Si no sabe qué es lo que va a escribir, tampoco es un problema, pues ya sean versos, acrósticos, ensayo o su diario, ni el lápiz, las letras o el papel, le van a reclamar nada.

Piense en la escritura como el mantel que siempre ha querido zurcir y que la aguja es el lápiz, la tela la hoja y el hilo sus ideas y ahora comience la mejor costura que

tendrá en primer lugar ser un regalo para usted. Una vez que escriba tal vez tendrá que regresar alguna puntada, pero el borrador ya lo tendrá, no pasa nada si se equivoca, pues no hay técnica infalible, haga su propio texto, date el tiempo y busque el lugar adecuado. A mí por ejemplo solo me llega una idea y la plasmo de inmediato antes de que llegue otra y aunque seguramente puede faltar mucho para ser escritor, lo cierto es que creo que lo estoy intentando.

Recuerde que mucha de nuestra historia ha sido contada gracias a que alguien pudo escribirla, y aunque se diga que es la historia de los vencedores, lo cierto es debemos agradecer a quien se tomó el tiempo para escribir pues no ha permitido conocer una visión a través de sus escritos. Escribir ahora podría hacer que se le recuerde más mañana que ya no esté, y si escribe y no quiere que sepan lo relatado, existen los baúles y los lugares en donde resguardar sus escritos, o bien escriba y rompa, escribir podría ser además una manera de que algo quede más claro, incluso es una forma de estudio.

Se habla que muchos escritos son especiales y están resguardados por su valía, los suyos podrían ser uno de ellos, personalmente aplaudo a quienes en tiempo de guerra escribieron para dar aviso y salvar vidas, lo mismo que a quienes con muchas cartas demostraron su amor pues el valor en sí mismo lo tiene la alta entrega que tiene que ver con escribir.