Ciudad de México, 07 de octubre de 2019

  • Contribuyó Foro Consultivo con información basada en evidencia científica para que legisladores modificaran la Ley General de Salud, que ya se turnó al Senado de la República.

 
Con el objetivo de prevenir la obesidad y la diabetes, la Cámara de Diputados aprobó las reformas a la Ley General de Salud para establecer que las bebidas y alimentos no alcohólicas tengan en su etiqueta frontal las advertencias claras  sobre la información nutrimental y si el alimento excede los azucares añadidos, los nutrimentos críticos, el sodio, las grasas saturadas o el contenido energético.

La propuesta a las reformas, turnada ya a la Cámara de Senadores, establece que la Secretaría de Salud podrá incluir leyendas o pictogramas en cualquier alimento de este tipo que considere necesario ya que la obesidad y diabetes en nuestro país son uno de los principales problemas de salud.

De acuerdo con la Oficina de Información Científica y Tecnológica para el Congreso de la Unión (INCyTU) es común encontrar alimentos procesados que utilizan etiquetas engañosas y no reflejan el contenido nutrimental real, lo que puede hacer creer erróneamente a los consumidores que el producto que han elegido es benéfico para su dieta, lo cual dificulta mantener un consumo apropiado de calorías y nutrientes.

Como ejemplo, las bebidas azucaradas como refrescos y jugos de fruta, naturales o procesados, cuyo consumo está asociado al aumento de peso, que a su vez incrementa el riesgo de contraer diabetes, enfermedades cardiovasculares, hígado graso, algunos tipos de cáncer y caries dentales.

En nuestro país, entre 58 y 85 por ciento de la población consumen más azúcares añadidos que lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Así, para reducir el consumo de azúcares añadidos en la dieta mexicana, se implementó en 2014 un impuesto a las bebidas azucaradas y a los alimentos de alta densidad calórica.

El aumento al precio de estas bebidas fue del 10 por ciento del precio total del producto y se espera que, en un plazo de 10 años, el impuesto ayudará a reducir la obesidad en 2.54 por ciento y prevenir entre 86 mil y 134 mil casos de diabetes. Aunque un impuesto del 20 por ciento prevendría entre 171 mil y 267 mil casos en el mismo lapso.

Actualmente, el etiquetado frontal de los alimentos procesados en México no sigue las recomendaciones de la OMS, la cual sugiere que la ingesta diaria de azúcares libres sea menor a 10 por ciento del consumo calórico total y señala también que un nivel menor a 5 por ciento podría traer beneficios adicionales a la salud.

Lo recomendable es consumir al día entre seis y ocho vasos de agua natural, no tomar más de dos vasos de leche semidescremada ni más de medio vaso de jugo natural de frutas o leche entera y evitar por completo el consumo de refrescos y aguas de sabor, según lo advierte el artículo de INCyTU “Azúcares añadidos a la dieta”. el cual puede ser consultado en la siguiente liga:
 
https://foroconsultivo.org.mx/INCyTU/index.php/notas/108-24-azucares-anadidos-a-la-dieta-n