En #Zitácuaro, Incluye A.C. cumple 17 años haciendo de la discapacidad una capacidad
En #Zitácuaro, Incluye A.C. cumple 17 años haciendo de la discapacidad una capacidad
Zitácuaro, Micho., 15 de octubre de 2026._ Por: Guadalupe Solache Rebollo. Lo que nació en la sala de una casa hace 17 años, hoy es un hogar de esperanza para decenas de familias. La Asociación Civil «Incluye», fundada en 2009 por la Licenciada Leticia Soto, celebra casi dos décadas de demostrar que la discapacidad no es un límite, sino otra forma de vivir. Este centro se ubica en la calle Plan de Ayala esquina con Perla, en la colonia La Joya.
Su historia es de resistencia. Sin recursos, empezaron laborando en domicilios particulares que les prestaban. Luego tocaron puertas en el DIF y en centros comunitarios. Hoy, gracias al esfuerzo colectivo, a empresas solidarias y a un terreno otorgado en comodato por 100 años por el municipio, tienen lo que tanto soñaron: instalaciones propias y dignas.
«No es un logro de una sola persona, es el esfuerzo de todos los que han creído en nuestros niños y jóvenes», afirma la Lic. Silvia Jiménez Coronel que junto con la fundadora Lety, sostiene con trabajo y corazón este proyecto.
Las diversas gestiones han estado a cargo de la expresidenta Lourdes Jiménez Coronel y contando con el apoyo de diferentes personas e

instituciones que han hecho donaciones, se han mantenido y con aportaciones de los padres de familia, en la medida de sus posibilidades
De lunes a viernes, de 9:00 a 14:00 horas, 15 alumnos de entre 6 y 31 años aprenden a ser autónomos. Dos maestras, una psicóloga y una pedagoga, los guían en habilidades para la vida, lectoescritura, Lengua de Señas Mexicana y Sistema Braille, este último con material recién donado.
Y no todo es aula: también hay zumba, pilates y danza con la maestra Rosy. Y pintura a cargo de la Lic. Silvia Jiménez. El resultado se mide en historias reales. Alumnos que ya terminaron su primaria y secundaria con el CEBA y el INEA. Como la joven con discapacidad auditiva que hace días recibió su certificado de secundaria, o José Manuel, que también concluyó sus estudios.
«Quizá no cumplan al 100% los estándares convencionales, pero son funcionales, autónomos y felices. Y eso vale más que cualquier calificación», dice Leticia Soto.
Ella lo sabe bien. Su propio hijo, de 31 años de edad, motivo por el que nació Incluye, hoy puede quedarse sólo en casa, calentar su comida, salir a la calle y valerse por sí mismo.
Incluye se sostiene elaborando y vendiendo jabones y champús artesanales y gracias a sus padrinos. Su próximo sueño es construir una cocina funcional para enseñar autonomía alimentaria.
Y deja un mensaje poderoso para Zitácuaro y la región: «familias, no vean a sus hijos como una carga. Véanlos como una bendición. Son personas con derechos, con capacidades y con mucho que dar. En Incluye siempre habrá un lugar para ellos».







