#Morelia | La joven zitacuarense Claudia Esmeralda Pérez García, recibe reconocimiento del Premio Michoacano de la Juventud 2025, Firmado por el Gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, reafirmando su vocación por fortalecer la identidad cultural de Michoacán.

#Morelia | La joven zitacuarense Claudia Esmeralda Pérez García, recibe reconocimiento del Premio Michoacano de la Juventud 2025, Firmado por el Gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, reafirmando su vocación por fortalecer la identidad cultural de Michoacán.

Morelia, Michoacán – Este 28 de octubre de 2025, la joven zitacuarense Claudia Esmeralda Pérez García fue reconocida con la Mención Honorífica del Premio Michoacano de la Juventud 2025, en la categoría B (Expresión Artística y Cultural). En un estado cuya población total es de aproximadamente 4 748 846 personas, y donde cerca de 1 106 482 jóvenes entre 15 y 29 años representan el 23.3% del total, ella está entre los solo 26 jóvenes destacados en todo el territorio michoacano para este año.

La distinción coloca a Pérez García como un orgullo local de municipios como Zitácuaro, y destaca su compromiso con el arte, la cultura y la transformación social. Desde muy joven siguió los pasos de su madre, quien condecorada como “Mujer Zitacuarense ‘Martha Eufemia Manjarrez Colín’”, doctora honoris causa en Tijuana (nacional) y reconocida entre las Top 100 mujeres líderes de México con alcance internacional, le enseñó que el arte no es un lujo, sino una herramienta de cambio.

La galardonada compartió: “Dicen que los pájaros nacidos en jaula creen que volar es una enfermedad” (Alejandro Jodorowsky) y hoy levanta este reconocimiento con la convicción de que volar es posible. «Agradezco a mi esposo Andoni Delgado, a mi hijo mi mayor inspiración, a mis maestros Rubén Estrada y Brisa Rossell Vazquez, Rubén V., mi hermano Baruc, mis abuelos, mi familia, amigos y a todas las personas que han formado parte de este vuelo, al Director de Cultura, Lic. Pedro Cortés García, al cronista municipal Servando Rueda Cázares, al Lic. Roberto Hernández González, y al Dr. Tayde González Arias, por su constante respaldo».

Este logro —ella lo dice con el alma— no es solo suyo, sino de quienes la sostuvieron con fe. Hoy, mientras acompaña a su madre en el hospital, lo ofrece como un tributo de amor: “Este logro es tuyo, mamá”. Su promesa vibra con fuerza: seguir abriendo caminos para el arte, sembrando espacios culturales y regalando alas a otros jóvenes que también sueñan con volar.

No es solo una medalla para colgar en el pecho: es una marca en el corazón, un latido que les recuerda que los sueños se alcanzan cuando se creen posibles.